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Fabricar confianza

Hemos decidido invertir nuestro nuevo tiempo adoptando entre otras cosas
un proyecto de nuestros
amigos italiano de FARM cultural park.  

¿QUÉ ES FABRICAR DE CONFIANZA?

Fabricar confianza es un proyecto que busca reunir 100 visiones del público en general, expertos, amigos, estudiantes, entre otros, para construir una estrategia mediada por  una inteligencia artificial obtenida a partir de las muchas inteligencias humanas situadas en diferentes contextos.

Este proyecto nace a partir de la contingencia del covid en Italia, esta es una iniciativa de Andrea Bartoli y Florina Saieva de Farm Cultural Park, centro cultural ubicado en el centro histórico de la ciudad de Favara, en Sicilia.

Fabricar confianza  es una gran recolección de ideas desde diferentes puntos de vista con respecto a qué pasará después de esta contingencia.

Es sencillo, la dinámica es la siguiente:  buscamos construir juntos con las personas de nuestra comunidad extendida algunos escenarios sobre cómo debería cambiar México y/o el mundo en cuanto salgamos de esta terrible pandemia.

Para esto preguntamos a 100 personas:

¿En qué (y cómo) podría y debería de cambiar México y/o el mundo después que salgamos de esta terrible pandemia?

En el #MUI nos sumamos al proyecto de nuestros amigos de FARM CULTURAL PARK y así como ellos partimos de dos hechos indiscutibles:

1_ Hay un mundo para repensar
2_ Tenemos el tiempo para hacerlo

Somos muchos los que creemos que nada será como antes, pero difícilmente será como nos gustaría que fuera si no comenzamos a soñarlo, planificarlo y contarlo.

IR AL ARCHIVO DE FABRICAR CONFIANZA >>>

VER ACTIVIDAD

FARM CULTURAL PARK

We are trying to build a better part of the world…

a small community committed to inventing new ways of thinking, living and living. Farm Cultural Park is an Independent Cultural Center. Here art and culture are noble tools to give the City of Favara a new identity and a future dimension.

Farm Cultural Park was born from the intuition of Florinda and Andrea a young professional couple who decided not to move abroad, to stay in Sicily, not to complain about what does not happen, to become protagonists of a small but significant change, of return to their puppies Carla and Viola and to their community a small piece of the world better than what they have received.

In March 2010, two years earlier than our plans, we decided to start the restoration work on the first two buildings of the Seven Courtyards. In June 2010 we inaugurate with a big party and with thousands of people from all over Italy and from different parts of the world to share the beginning of a dream; transform this place into a new generation cultural center in which culture becomes a noble instrument for the regeneration of a territory and to give a city without a past, a present and a future. Seven years of hard work have passed; the renovated houses are many and the Seven Courtyards have become a small tourist attraction, many friends have joined us in this project and a first Community Cooperative was born

FECHA:
Durante cuarentena COVID

UBICACIÓN:
Redes Sociales MUI

… partimos de dos hechos indiscutibles:
1_Hay un mundo para repensar
2_Tenemos el tiempo para hacerlo…

Fabricando confianza
con Laurence Bertoux

¿Urbanismo de la pandemia o pandemia urbanística?… 

...Como habitante de una gran urbe, o más bien metrópolis o megalópolis ...

… mi reflexión se torna hacia el cambio en la ciudad, en cómo vivimos en ella, en cómo se está transformando día a día.
Henri Lefebvre, en su famoso texto “El derecho a la ciudad”, plantea en su introducción, el cuestionamiento sobre la forma y funciones de la ciudad como resultado de las necesidades individuales motivadas por la sociedad del consumo.

Vivo la ciudad en función de lo que consumo: educación, ocio, necesidades para vivir y lo superfluo, y vivo la ciudad en función de lo que produzco: mi trabajo. Lo que se teje entre estas actividades es nuestra relación con los desplazamientos: vivimos en la ciudad simultánea e instantánea en la cual necesitamos estar en movimiento constante. La búsqueda individual de producción y consumo está intrínsecamente atado al hecho de movernos de un lado al otro, así nuestras vidas en las grandes urbes.

Vivíamos en América Latina desde hace mucho tiempo, en ciudades cuyas formas provenían en parte del miedo. El miedo al otro (al que roba y mata), que nos hacía encerrarnos entre grandes muros, atravesar la ciudad en auto para no arriesgarnos, ni a caminar, ni a tomar el transporte público (que por lo mismo no se desarrolla y se degrada paulatinamente). Sin darnos cuenta, década tras década, las ciudades en su forma, se volvieron el reflejo del miedo que nos tenemos los seres humanos entre nosotros.

Y nos paran. Un virus nos hace parar a todos. Miro a mi alrededor, y lo único que aparece diferente, son las calles vacías. La ciudad es la misma con menos ruido y contaminación, pero es la misma. Es la nueva cara de la ciudad que tiene miedo, miedo al salir y contaminarse. Se instala la distancia social, como si fuera algo nuevo: llevamos décadas viviendo una distancia social, lo nuevo es agregar un metro y medio entre cada individuo.

Esta ciudad paralizada (en efecto, el miedo paraliza), es el reflejo no de la sociedad de consumo, sino de la sociedad del miedo. Y se abre entonces una ventana de posibilidades: ¿qué pasaría si nunca más los autos regresarían a las calles? Cómo se transformaría la ciudad? Y me imagino entonces un urbanismo de pandemia: no es regresar al pasado, ni una fuga hacia adelante que nos hacía desplazarnos de manera acelerada, sino una pausa, una reflexión, sobre el valor del tiempo, de la distancia, y la difícil ecuación entre tiempo y distancia.

Si no me puedo desplazar, ganó tiempo. Si a la escala de una ciudad, una megalópolis, reducimos todos, conscientemente nuestros desplazamientos, entonces la ciudad tendrá que cambiar para albergar en un espacio común, las personas que producen y las que consumen. ¿Y si está “sana distancia” pandémica sirva para que redescubramos la mixidad social y una cierta justicia espacial?

Fabricando confianza
con Joy Joy

“Es ahora cuando la colectividad echa raíces, cuando aceptamos nuestras diferencias como fortalezas y humanizamos todos los procesos estructurales desde nuevas perspectivas de género, solidaridad y productividad” Joy Joy …

 

...Pausamos nuestro estilo de vida acelerado e indiferente ...

… Las y los mexicanos debemos empezar por modificar nuestras prioridades. Hemos aprendido el valor de la solidaridad, la responsabilidad y el trabajo en equipo, esto se tendrá que ver reflejado en el apoyo y fortalecimiento de la reactivación de las estructuras sociales y políticas del mundo.

El sistema de salud deberá optimizar los recursos financieros para mejorar la atención y actuar oportunamente ante contingencias.

De igual manera, los cambios positivos relacionados con la buena calidad del aire y la reducción de gases de efecto invernadero, han demostrado la necesidad de un cambio inmediato en nuestros hábitos de consumo, de pertenencia y de relación con todos los sistemas y seres del planeta.

Podemos observar el poder de resiliencia que tiene la naturaleza pero de igual manera, la fuerte relación e impacto que tienen nuestras conductas.

Es momento de exigir a nuestros gobiernos que tomen posturas serias ante el cambio climático, es momento de convertir nuestra vulnerabilidad en acciones y amor.

Joy Joy es una Organización Civil que busca generar...

… un círculo virtuoso e incluyente impulsando el desarrollo holístico de las niñas, niños, mujeres y personas en situación de vulnerabilidad, viviendo con VIH/SIDA. Gestionamos y acompañamos el desarrollo personal y colectivo referente a los temas de salud, derechos humanos, y herramientas organizativas de autogestión.

Miriam García: CoFundadora- Lic. Relaciones Internacionales, especialidad en Innovación Social por el Tec de Monterrey Campus Puebla.

Natalie Basulto: Coordinadora Nutricional- Nutrióloga, Maestra en Epidemiología, actualmente labora en el Hospital de las culturas, de San Cristóbal de las Casas, Chiapas.
Itzel Serna: Coordinadora Ambiental – Ingeniera en Desarrollo Sustentable, especialidad en Innovación Social por parte del Tec de Monterrey Campus Ciudad de México.

Jesús Girón: CoFundador -Médico Cirujano, especialista en VIH. Actualmente es Coordinador Estatal de la Red de Municipios por la Salud.

COLABORADORES

100 amigos del #MUI, responden la pregunta:
¿En qué (y cómo) podría y debería cambiar México y/o el mundo después de que salgamos de esta terrible pandemia?

Fabricando confianza
con Patricia Torres

Fabricar Resiliencia con creatividad, teniendo como pilar a la diversidad en su máxima expresión …

...Hoy es una gran oportunidad para renacer ...

… Siendo atrevidos y audaces. Viendo la vida con optimismo y valorando nuestra individualidad colectiva y nuestras diferencias.

Las circunstancias nos hacen evidente, la vulnerabilidad de nuestra especie y de género con el incremento de la violencia hacia las mujeres durante este tipo de contingencias; también nos muestra nuestro egoísmo como sociedad; pero pone en evidencia nuestra fuerza individual en colectividad, en la toma personal de decisiones responsables ante el COVID 19.

El México posterior al COVID 19 será sensible, experimentado, libre y diferente. Tendremos los ingredientes ideales para Fabricar Resiliencia con Creatividad, teniendo como pilar a la diversidad en su máxima expresión. Diversidad de culturas, circunstancias, pensamientos, preferencias, estilos, género; todo aquello que nos hace únicos y especiales; en un sueño de equidad colectiva.

Renaceremos con la gran oportunidad de mitigar el riesgo para construir resiliencia, a través de la cultura de prevención. Podremos imaginar y diseñar nuestro propio futuro, anticipándonos a él; con un enfoque de innovación centrada en la persona, usando instrumentos como +1. +7. +30. -365 iNTERACTIVE MULTiDiSCIPLiNARY EXPERiENCE, para la especulación creativa de escenarios futuros. Conjuntando equipos de trabajo únicos, con la capacidad de crear soluciones en prospectiva con alto sentido de responsabilidad y perspectiva de género.

COVID 19, ha sembrado la semilla en muchos mexicanos para comprometernos y construir la nueva sociedad mexicana que merecemos ser.

Patricia Torres es arquitecta y diseñadora industrial . . .

… Doctora en Arquitectura por la Universitat Politècnica de Catalunya. Co-crea SAFE INNOVATION Creative Group y AUResilience. Experta en Innovación centrada en las personas con perspectiva de género y resiliencia ante fenómenos naturales. Ganadora del Premio Mujer Tec y la beca Coady Women Leaders Research Fellowship.
Decana de la Escuela de Arquitectura, Arte y Diseño Región Sur. Actual profesora emprendedora del Tecnológico Monterrey y del Centro CEMEX-TEC.

Fabricando confianza
con Samanta Vargas

En mi corta (o larga) vida, jamás me había tocado transitar por una cuarentena

...Han habido una gran serie de acontecimientos que han dejado vislumbrar graves faltas en el funcionamiento ...

… de la sociedad actual, por mencionar algunos ejemplos:
1. Estados Unidos no es el gran líder que dice ser, ni siquiera son los más civilizados. Muchas de las compras de pánico desmesuradas comenzaron en este país. ¿El papel higiénico es más importante que la comida?
2. China sostiene más economía de la que pensábamos, y aún con una pandemia tan violenta, ganó su propia guerra y ha sabido poner ejemplo de conducta y supervivencia.
3. ¿Se necesitaba una contingencia mundial para mejorar las condiciones ambientales? El planeta se regenera rápidamente, y sin nuestra ayuda. Sin embargo, con nuestro invasivo estilo de vida, efectivamente estamos terminando con ella.
4. La cultura de la prevención salva vidas, la ignorancia y el alarmismo las arrebata.
5. El sector salud, privado y público, debe unir fuerzas para crecer exponencialmente. Vemos hospitales sumamente equipados sin una persona que quiera atender por miedo, y vemos hospitales sin ningún avance tecnológico, repletos de enfermos con suma necesidad.
6. Los intereses particulares sobre pasan los sociales. El capitalismo pesa más en los bolsillos de los grandes actores económicos. El sentido común es el menos común de los sentidos.
7. Las redes sociales juegan un papel primordial en esta sociedad super-conectada, pero también son el medio para crear caos.
En resumen, no estamos preparados para una pandemia.

En mi experiencia personal, como docente de una Universidad pública, y diseñadora independiente, me doy cuenta de cuan rezagados estamos en cuestiones tecnológicas y sociales -verdaderamente-.
Un ejemplo en cuanto a lo tecnológico:
Universidades privadas han podido migrar rápidamente a sus plataformas digitales, sin embargo, en las universidades públicas estamos batallando para que todo el cuerpo académico haga uso de aquellas plataformas abiertas, como Google Classroom o Zoom, para continuar con el ritmo académico, y esto se da ya sea por falta de disposición, por falta de conocimiento, o simplemente por falta de interés.
El caos estructural que existe en estas instituciones es el principal eslabón roto de la cadena al progreso. No todos acatan órdenes, muchos se refugian en pretextos oportunistas como: “no se nos ha dado en equipo para realizar las actividades desde casa”, cuando es más que obvio que esto puede realizarse desde la comodidad de un sillón y con un smartphone en la mano.

El salto generacional también constituye parte importante del rezago tecnológico. Vemos entre las bromas de internet que el COVID_19 es llamado el “boomer remover”, y no sólo porque el virus ataca más fácil a las personas adultas, sino porque es esta generación a la que más trabajo de cuesta aceptar las nuevas herramientas que existen para facilitarnos la vida. ¿Por qué seguimos viendo personas en los supermercados cuando puedes hacer tus compras en línea?, ¿por qué seguimos viendo personas moverse en transporte público para ir a sus trabajos cuando existen plataformas para hacer Home Office?

La generación Baby Boomer (1945-1965) se ha mostrado irreverente ante las medidas de contingencia, no sólo por su desapego tecnológico, sino también por sus valores arraigados. Y aquí quiero tocar dos puntos muy importantes que he visto latentes en México:
1. Muchas personas viven “al día”. No se pueden dar el lujo de quedarse en casa porque deben llevar el sustento a sus casas, y no se imaginan otras formas de hacerlo más la que han estado realizando desde hace más de 20 años.
2. Hay una completa desaprobación e ignorancia de la salud mental, pero ¿cómo se han sentido encerrados consigo mismos durante las pocas semanas que llevamos de “encierro”?
Los niveles de ansiedad y depresión han crecido de manera brutal en los últimos años, sin embargo aún es un tema tabú.

¿Cuál es el futuro social, después de esta pandemia?
1. Thanos tiene razón.

Hemos visto cómo el sector público se mantiene tangente a la situación y cómo carece de iniciativa para contribuir a la mejora social, cómo ha decidido dejarle “el paquete” al sector privado, ya que ellos “muy apenas” pueden consigo mismos.
Hemos visto cómo el sector privado intenta contribuir a la prevención con el Home Office, pero no quiere dejar de generar sus ganancias al mismo ritmo que sin contingencia.
Nos hemos dado cuenta de que nuestros sistemas organizacionales están obsoletos y no admiten distanciamientos. Habiendo tanta tecnología, no existe el uso correcto de ella.
Hemos visto cómo han surgido muchísimas propuestas abiertas (open source) para el desarrollo de objetos (como cubrebocas, máscaras de respiración, ventiladores, etc) que contribuyan a la prevención, y eso viene de las manos de muchos diseñadores, ingenieros y creativos, sin fines de lucro, que genuinamente están interesados en la prevención y en la mejora de las condiciones de vida que llevamos.
No existe una plataforma que reúna todos estos esfuerzos de manera formal, sólo aparecen esporádicamente en redes sociales. Los creative commons son un tema aún desconocido por muchos, cuando podrían ser la clave de la innovación social, y no sólo me refiero a los repositorios de proyectos digitales, sino a los talleres compartidos (coworkings y fablabs) donde las personas pueden acudir a fabricar sus soluciones personales.
Se supone que la tecnología nos mantiene cerca, mas nos ha sobrepasado y no hemos sabido utilizarla para conectarnos genuinamente (y positivamente) con ella. La industria 4.0 se ha visto lenta y el internet de las cosas se ha rezagado por miedo al cambio o la poca aceptación del usuario.

Prospectivamente, las mega tendencias (como las de Faith Popcorn) hacen cada vez más sentido y ya no son cuestiones del futuro, sino que se aceleraron y las estamos viviendo hoy en día.
El “atmosfear”, “cashing out”, “anchoring”, “clanning”, “cocooning”, “fantasy adventures”, las vemos en nuestros vecinos, nuestras familias, nuestros amigos.
Existe un miedo tremendo a las condiciones externas, existe mayor conciencia de la importancia de la salud, existe una necesidad vital de pertenencia con los demás, pero al mismo tiempo de encuentro individual.

Nunca sabes lo que tienes hasta que lo pierdes.

Dentro del caos, existe el orden. ¿Dónde encontramos el orden de este caos?
Creo que todos deseamos -por fin- un bien común. Basta de competencias, basta de egoísmos. O estamos juntos en esto, o a todos juntos nos va “a cargar el payaso”.

Veo el futuro como dos líneas paralelas que crecen exponencialmente: una nos conecta y nos reta al avance hiper-tecnológico (automatización e inteligencia de los objetos a nuestro alrededor) y la otra nos conecta con nuestra gente y nuestro espacio físico.
Entre más tecnología tenemos, más valor debemos darle a lo tangible.
Tengo fé de que el futuro consiste en una sociedad genuina y positivamente inter-conectada (a través de un buen uso de la tecnología), sin distinciones de ningún tipo, con conciencia de la sustentabilidad y el bienestar ambiental y social.

Samanta Vargas es diseñadora industrial, graduada en 2017. . .


Dentro de mis hazañas ha habido una exposición de mi trabajo en “il salone del mobile 2018” en Milán.
He trabajado en varias vertientes del diseño (mobiliario, interiores, moda, innovación social,..) en Milán, Nueva York, Liverpool, y varios estados de México.
Tengo una marca de ropa íntima femenina que apoya la idea de la manufactura ética y el “body positivism”, y actualmente soy docente de la Universidad Autónoma de Zacatecas e investigadora en la Maestría de Ciencia e Ingeniería de los Materiales.
TEC.

Fabricando confianza
con Ignacio Tovar

Espero que esto cambie todo. Que nos de la urgencia por modificar todas las conductas que no hemos tenido el valor para cambiar

...El COVID-19 tuvo el poder de someternos en un sentido de alerta y urgencia global que ni el cambio climático, ni la desigualdad y pobreza lograron. ...

… Esto muestra nuestras prioridades como especie claramente; el presente y nuestras vidas valen mucho más que las vidas de nuestras generaciones futuras y de los demás seres vivos. Entonces, espero que este episodio cambie nuestras prioridades.

En particular, esta experiencia nos enseñó un poco de humildad. Éramos ya muy arrogantes, pensando que podíamos con todo, y no. Un virus puso en jaque a la economía y a los sistemas de salud global, lo cual también muestra que todavía hay agujeros en nuestro barco. Empecemos por ahí; piensen en todos los países que no tenían establecido un sistema de salud nacional adecuado, lo difícil que será esta situación para ellos y nosotros. Este es uno de los cambios importantes que quedan pendientes.

Por otra parte por fin abrazamos el mundo digital y la promesa ser más eficientes a través de nuestros avances en telecomunicaciones. Todas esas juntas que podrían ser un mail, que se queden así. Más mails, menos juntas. Todos esos trayectos que podrían convertirse en reuniones virtuales, que se queden así por favor. Este cambio nos está obligando a repensar que quizás no habíamos aprovechado el Internet del todo. Es más, si extrapolamos esto, pues quizás esto nos ayude a comenzar a descentralizar ciudades; a crear más comunidades nómadas y distribuir mejor la riqueza de esa manera. Si gracias a esta experiencia aprovechamos nuestra capacidad de telepresencia, quizás en un futuro veamos más empresas y empleos con equipos de colaboradores remotos, muchos más de los que ya había antes del COVID19.

Las cosas no regresarán a la normalidad, o aquello que consideramos normal por una temporada. Veo escenarios de futuros donde la gente prioriza más sus vidas y disfrutes, sus relaciones y afectos. Veo más gente cocinando y aprendiendo nuevos talentos. Compartiendo sus conocimientos.

También veo escenarios muy complicados. Una brecha de desigualdad exacerbada por lo que significa este periodo de pausa. Un grupo muy pequeño de gente privilegiada que se puede dar el lujo de resguardarse (me debo incluir a este grupo) y por otra parte una mayoría de la población que no tiene otra más que salir a trabajar y en el proceso exponerse. Esta, es una llamada a la acción para generar más fuentes de riqueza distribuida con trabajos que estén blindados a eventualidades de esta magnitud en un futuro. Esta es una llamada a la acción para empoderar a todas las comunidades que por el momento son más vulnerables por falta de acceso.

El COVID es un recordatorio que todos somos humanos. Somos carne y hueso, y tenemos que ser más humildes y empáticos. Quizás viendo el potencial destructivo de este episodio sintamos finalmente la necesidad de pensar en un bien común por encima de nosotros mismos. Quizás sea el fin de un ciclo civilizatorio y nos aproximamos a un nuevo episodio totalmente diferente.

Ignacio Tovar es un creador multidisciplinario especializado en futuros. . . .

… y entendimiento contextual. Se formó como Ingeniero en Mecatrónica en el ITESM Campus Santa Fe, con una Maestría en Ciencias de la escuela de negocios de Imperial College London y desarrolló estudios de investigación en la Universidad de Goldsmiths, Londres. Actualmente labora como Director Asociado del Departamento de Diseño Industrial en el ITESM Campus Toluca donde dirige el Centro de Futuros. Previo a esto, fundó una consultoría en innovación y diseño digital, Steed. En su tiempo de ocio desarrolla proyectos multidisciplinarios, que integran tecnología y diseño.

Fabricando confianza
con Daniel Emba

El cambio principal para México es volver a nuestra Raíz a nuestro orígen

...donde lo primario en este vida es el respeto y amor a nuestra madre tierra y al reconocimiento de todos nosotros como iguales. ...

… En poder observar más allá del egoísmo como sociedad, donde hay quienes quieren dividir a la gente y hay quienes quieren que este país se reconozca en una unidad. Donde todos nos reconozcamos como lo que somos seres humanos, más allá de la etiquetas impuestas por una sociedad. Donde nuestra madre tierra nos trata a todos por igual. Sin importar color de piel, followers, “budget en la cartera “ como ahora nos lo muestra esta pandemia O en cualquier situación de catástrofe. Es momento que el mexicano vuelva a ver hacia a dentro en lo que su corazón dicta.

Ver qué lo de afuera es efímero, y en partes es ilusorio, es momento que como mexicanos nos amemos como hermanos, como pueblo de grandes ancestros, de grandes abuelos y abuelas. Es momento de retomar nuestra sabiduría milenaria y beneficiarnos de ellas, y no permitir que se reemplace por una ficción social de vida. Es momento que el mexicano crezca en conocimiento en todas sus áreas para que entre todo nos beneficiemos, y beneficiemos este gran país, no solo ser mano de obra para empresas, es momento que esta nación tome a sus científicos, maestros, ingenieros, médicos, artistas, filósofos, músicos, trabajadores, etc, etc, bajo un cobijo que nos permita entregar a nuestra nación todo lo que a ella y a nosotros nos beneficiará, nos fortalecerá, nos liberará de la ficción Montada por sistemas con puro interés económico, somos grandes somos seres que tenemos un corazón enorme y virtudes grandes. Somos una gran nación que en unidad y ayuda mutua, formaremos, las ciudades, estados y la nación que nos pertenece por derecho.

Reconectar con la sabiduría de nuestros abuelos amantes de este universo. Para recorrer esta vida con un sentido mayor al que conocemos. Y cómo lo lograremos siendo honestos con nosotros, permitiendo que la verdad y el Corazón hablen, compartiendo entre todos nosotros la sabiduría, ayudando a los que lo necesitan y aprendiendo de los maestros que nos comparten. Haciendo un cambio en nuestra energía. Viendo fuera de los intereses individuales por los colectivos. De esta forma los gobiernos que se generen en nuestro país sean gobiernos que vean por el Bienestar de todos nosotros, y no se inclinen por sus beneficios personales o de intereses privados o extranjeros.

Que sean aquellos que quieren un cambio y una mejor vía para su país los que lleguen a los cargos de mandato. Y con la sabiduría que habita en ellos y junto con las voces e ideas de todos los mexicanos, se logre la verdadera nación que nos corresponde. Y el cambio que el mundo necesita es comprender que no somos fronteras divididas somos seres humanos que habitamos distintas regiones, con sabiduría de cada lugar para compartir con todos. Necesitamos salir del “wannabisismo” que los medios quieren imponer, y respetar nuestro hogar, dejar aún lado el consumo excesivo, que como ola nos regresa toda la “basura” que generamos, somos responsable de nuestro propia desgracia. Es momento que todos en el mundo dejemos de depender de los gobiernos para todo y de las empresas privadas y tomar en nuestras manos nuestra salud, nuestro consumo pensable, nuestra alimentación, etc etc, hemos permitido que todo lo hagan por nosotros, para que nosotros mantengamos nuestro estilo de vida de comodidad y en gran medida de control. Un cambio en nosotros y en retomar nuestro origen y conexión con este planeta es lo que todo el mundo necesita.

Daniel Emba, artista visual es . . .


Nacido el 21 de Octubre del año 1983 en la ciudad de México, hijo de padres mexicanos, actualmente me desempeño como diseñador gráfico y artista visual.
He participado en múltiples eventos culturales en la escena UnderGround de México, mi trabajo se ha presentado en lugares como foro Lindbergh en el parque México, Centro Cultural Ex-Teresa Arte Actual, Antiguo Hotel Mancera CDM, Ex- convento del Carmen en la ciudad de Guadalajara, Hemiciclo a Juárez CDMX, Centro de Cultura Digital, Centro Nacional de las artes, CDMX, El MUI del TEC de Monterrey.
Durante mi trayectoria realice múltiples eventos culturales donde se combinaba la música, la animación, video, entre otras disciplinas, Proyectos Como ruter y S3n53s, dos canales que mostraban el trabajo de los artistas de la escena underground de México.
He participado en distintos eventos culturales a lo largo de mi carrera como: Acordes – Sesión de improvisación experimental sonora y visual, Noche electrónica Alemana Mexicana del Instituto Goethe en los año 2012 y 2015, Live Performance Meeting, Visual Art WeeK, Estado Abstracto y Mexifuturismos.
Mi trabajo ha tocado foros en el extranjero, junto con el productor de música house Larry Heard junto a Mr. White, a quien les realice tres sesiones de arte Visual ejecutados en tiempo real para su proyecto, Mr Fingers – Soul- Deep- Acid Electro Visual Expieirece. Estos trabajos se presentaron en más de 20 países.
En este año participe en el Festival Ruso, Pixels Fest Realizando un proyecto que se presentó en el Boris Yeltzin Center

Fabricando confianza
con Carlos Torres

“El tsunami llegó hasta aquí
Lo vi venir
Si aprendemos la lección”
Me quedo aquí – Gustavo Cerati

...Somos alumnos de la magna cátedra de como la esfera se reconfigura. De unos años para acá se había sumado...

… un nuevo integrante a este ejercicio de Habermas: la tecnología, llevándole la delantera a la sociedad, a las empresas y dejando al último a los gobiernos. Hoy, un tema de salud nos ganó la carrera a todos y ahí el punto: lo desiguales que estamos, como sociedad y lo iguales que somos en la individualidad.
Pensaba que una costumbre muy mexicana era dejar pasar las cosas y actuar hasta el momento, pero no, parece mundial. Hace unos meses tuve la suerte de estar en Santiago de Chile, llegué justo el día que comenzó el estallido social. Mi querido Luis Alegre (periodista) me escribió un mensaje por whatsapp “estas parado frente al espejo” la alusión era a que México está cerca de esa situación ¿Qué vamos a hacer?. Otra amiga, Michelle Voss (empresaria), compartía en estos días que su padre siempre le ha dicho “Ahorra por cualquier cosa” y la cosa ya llegó. Nos llegó. Lo más triste es que como sociedad no sabemos cómo actuar, no estamos acostumbrados a esto, actuamos bajo el egoísmo y la desconfianza.

“Oigo radios clandestinas en un cóctel agradable de noticias
Menos las tuyas”
Wio, antenas y pijamas – Love of lesbian

La comunicación interpersonal ha cambiado, nos ponemos más valientes al teléfono que en persona. Hasta hace unas semanas nos parecía más cómodo hacer una llamada que citar a un café o hacer una visita, hoy es casi obligatorio. Pareciera que los de Barcelona predijeron, pues hoy, quienes tenemos privilegio de permanecer en casa agradecemos la instalación de esas antenas y espero, que no siempre sea estando en pijamas.
Mientras escribía este texto tuve una llamada de María José Zimmer (psicóloga influencer). Me comentó los resultados de un ejercicio que hizo en Instagram, preguntó ¿Qué harías si te dieran un día libre en la cuarentena? Las respuestas no hablan más que de abrazar, besar, visitar y estar con familiares y amigos. Agregó algo: Zygmunt Bauman nos lo advirtió.
Y sí, es cierto. Estos días agradecemos a Facebook, Instagram, Netflix, Spotify, You Tube, Whatsapp, Google y Zoom por unirnos en la distancia. Pero, otra vez, la conexión en línea nos vuelve cercanos y al mismo tiempo nos hace perder importancia como seres humanos. Estamos más conectados, pero no. Nunca habíamos valorado tanto el contacto personal.

“El futuro
Se vistió con el traje nuevo del emperador
Quién iba a decir
Que sin carbón, no hay reyes magos”
Los días raros – Vetusta Morla

El futuro se vistió de emergencia y nos hace replantearnos qué debe seguir y qué no. Al final creo es más sencillo acortar y aceptar que habrá cambios.

Haciendo referencia a la esfera pública de México y no tanto a sus nuevos roles, sino a las nuevas reglas:
+ La relación entre la sociedad y el sector público está rota. Latinobarómetro lo muestra año con año, las estadísticas señalan una desconfianza total en las instituciones. Por otro lado, situaciones como ésta nos ponen en alerta que desconocemos cómo funcionan nuestro sistema político y la gobernanza del país, no entendemos ni quienes hacen qué, ni por qué lo hacen y mucho menos para qué lo hacen. Desconfiamos de lo que desconocemos. Aquí hay una oportunidad.
+ Para el sector privado llegó el momento de demostrar, uno por uno, que tan “socialmente responsables” son realmente, hablemos de ética pues. Aquí hago referencia a un artículo del The New York Times “La elite económica mexicana que no es”. Sé que muchos empresarios sabrán jugar y demostrarán el privilegio a la persona, a las familias.
+ Para nosotros como sociedad en general: Cuando comencemos a recobrar la “normalidad”, tendremos que vernos a la cara sin egoísmo y con mayor empatía hacia nosotros y hacia la naturaleza. Nuestro objetivo en común será trabajar para lo que apuntaba Putnam desde los 70’s, el capital social: confianza, reciprocidad y redes de asociación, de identidad, de comunidad. Así de sencillo.
Si no entendemos esto, la reflexión forzada no habrá servido para nada, no habremos aprendido la lección.

Carlos Torres es Licenciado en Desarrollo Regional y Maestro en Administración Pública y Política Pública. . . .


Actualmente es el Director del Laboratorio de Innovación Pública y Social, LAB León de la Dirección General de Innovación, en el Gobierno Municipal de León, es Profesor de “Ciudadanía y Democracia” en el TEC de Monterrey Campus León y forma parte de la comunidad Global Shapers del Foro Económico Mundial así como del comité de jóvenes de CANACINTRA León.
De manera reciente colaboró la Zona de Emprendimiento e Innovación del Tec Campus León, coordinando programas de aceleración y el GEM para Guanajuato, el proyecto de medición de la actividad emprendedora más importante a nivel mundial.
Anteriormente ha participado en la Fundación ProEmpleo León, así como en el gobierno desde dos trincheras: Administración municipal leonesa en el trienio 2009 – 2012 y, durante el 2013, en la Comisión de Juventud de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión de México.

Fabricando confianza
con Victorino Morales

“Aceptémoslo, el estilo de vida que conocíamos no va a volver nunca”

...Este fue el encabezado que leí en una publicación del MIT Technology Review ...

…en esta penúltima semana de marzo. Sin duda, mi mente comenzó a acelerar pensamientos sobre la epidemia y los horizontes que nos pinta como país, como mundo. También me hizo recordar ideas de un sociólogo y futurista estadounidense, Alvin Toffler: la forma en que aprendemos, desaprendemos y reaprendemos nos debe caracterizar como personas en este siglo XXI.

Y así resuena en mi mente: ¿cómo es que esta situación global hará que reaprendamos a ser humanos, ser diferentes mexicanos? Una situación en la que lo bueno y lo malo de una sociedad deja verse, por lo menos en lo que puedo ver desde mi ventana, aquí en Puebla. Hace eco también la forma en que nuestra socialización se ha transformado: llamados al consumo local, consumo cultural como las clases virtuales que muchas Universidades han emprendido o simplemente convivencias entre familias, amigos, pareja a través de lo que aún negábamos como realidad: lo virtual.
El regreso a lo local, el advenimiento de sociedades de la información y del conocimiento, la hibridación cultural, la sociedad red son para mí conceptos que hoy encuentran su cristalización. Si bien países del Norte, que ahora sufren con mayor fuerza la pandemia, se desarrollaban como economías del conocimiento con un alto nivel de hibridación entre lo físico y virtual. En países como el nuestro, esto era parte de una clase o curso que tomábamos o enseñábamos, de lo que se hablaba en medios, debates y charlas. Hoy esto ya no puede quedar únicamente en la idea que debemos aprender como parte de nuestra formación académica o profesional.

La pandemia del COVID19 incita y reclama a un país como el nuestro a transitar a estar formas de economía. “Aceptémoslo, el estilo de vida que conocíamos no va a volver nunca” y con ello, los mexicanos debemos aprender las lecciones de estas prácticas virtuales que nos parecen temporales, debemos entender que son estos espacios los que nos desarrollarán como economía y sociedad. El simple hecho de poder y lograr discriminar información sobre la pandemia para convertirla en conocimiento que ayude a prevenirse del contagio es una muestra de la capacidad que podemos tener para reaprender. Encontrar nuevos canales de intercambio económico, consumo cultural, convivencia, prestación de servicios es lo que la epidemia en nuestro país y en el mundo está empujando a hacer.

Recibir una clase de acondicionamiento físico vía transmisión en vivo por Facebook a las 6am en lugar de ir al espacio físico donde habitualmente estaba acostumbrado a ir, no responde más a una necesidad de seguir encontrando innovación para que el servicio de clase sea completo y holístico, y capaz de ser adquirido por alguien en cualquier parte de México o el mundo. Es un llamado a despertar la creatividad, que el mexicano tiene demasiada, y conducirla a detonar innovaciones, emprendimientos que nos conduzcan por fin al llamado mundo desarrollado, no como ficción, como ocurrió a inicios de los 90s, sino como una estrategia de desarrollo nacional. Es un llamado al despertar de los sectores privado y social, tradicionalmente pasivos ante la acción gubernamental.

Hay otro punto importante del reaprendizaje que debemos hacer, y es con relación a la justicia social. La pandemia deja muy visible que los grupos vulnerables a los que toca no son únicamente las personas con problemas de salud o de avanzada edad. Son también el casi 60% de personas en México y una cifra similar en el mundo que, excluidos de un sistema de seguridad social y laboral, no pueden “resguardarse en sus casas” y día a día buscar la supervivencia. El aprendizaje de esa situación de salud global tiene que pensarse en la necesidad de garantizar un sistema de acceso por igual, no únicamente en términos de salud, sino de uno capaz de dotar de competencias y capacidades para que el acceso a oportunidades no se manche con tintes de desigualdad. ¿Cómo debe de suceder esto? Insisto, si bien hay quienes llaman a un resurgimiento de nacionalismo del poder de Estado, yo me inclino a pensar que también hay un repunte del empoderamiento de la sociedad civil para incidir de manera deliberativa en la conducción y construcción de las decisiones gubernamentales. La relación gobernante y gobernados no volverá a ser la misma, no puede. De otra forma, estaremos condenados a vivir más pandemias, no solo de salud.

Victorino Morales, director del MUI es . . .


Soy un ser humano, fascinado por las ciencias sociales y que busca colaborar en proyectos que permitan encontrar nuevas formas de organización socioterritorial, que nos vuelvan a ser humanos. Soy Doctor en ciencias sociales, internacionalista y desde hace más de 10 años docente. Hoy en día, colabora en el Tecnológico de Monterrey como director del MUI (ex Museo Tecnológico de Monterrey). Originario de Chiapas y zoque.

Fabricando confianza
con Claudia Wittig

Hemos normalizado tanto la desigualdad en todos los tipos de relaciones que sostenemos, que, a veces, parece necesario 

...que se presente una catástrofe de magnitudes inimaginables para poner, nuevamente...

 los pies en la tierra y recordar que por más ciencia, urbanización y tecnología, seguimos estando tan separados como siempre. Separados entre nosotros, pero también separados de nuestro ambiente.
Tenemos una mala costumbre de confundir desarrollo con imágenes de lo más vanguardista: rascacielos, edificios inteligentes, automatización de procesos, inteligencia artificial, etc. Pero esa noción de “desarrollo” ha dejado de lado el componente humano, aquel que se necesita para seguir moviendo al mundo. ¿Dónde están la calidad de vida, felicidad, armonía, satisfacción y paz en este concepto tan limitado de desarrollo? ¿Por qué tendemos a pensar que todo lo nuevo será mejor, en vez de voltear al pasado y revalorizar prácticas y modos de vida que ahora nos parecen anticuados o poco desarrollados, pero que propician una mejor relación del ser humano con sus semejantes y con su entorno?
Frente a una situación como la que vivimos el día de hoy, la desigual falta de acceso a oportunidades y derechos como la salud, la vivienda adecuada, los servicios básicos, la educación y el empleo, debe abrirnos los ojos para repensar lo que hemos concebido como desarrollo. Porque, ciertamente, modelos económicos y políticos basados en la explotación de otros muchos y de todos nuestros recursos para el beneficio de unos pocos, así como la pérdida de prácticas que pongan al centro la dignidad y la correcta relación con el medio ambiente, han propiciado que hoy día, hacer frente a esta pandemia, sea un escenario completamente distinto para cada uno de nosotros. Ha propiciado que sean siempre los más vulnerables -humanos y de otras especies- los que más consecuencias vayan a vivir.
Si el día de hoy no volteamos a ver a nuestras estructuras políticas, económicas y sociales, y no reconocemos en ellas la profunda desigualdad y explotación sobre las que se erigieron y sobre las que se sostienen y tampoco las transformamos, la humanidad está destinada a seguir viviendo con mayor frecuencia las consecuencias de éstas. Y siempre, en distintos niveles, de distintas formas y con consecuencias desiguales.
Así que debemos cuestionarnos el mundo que conocemos para construir uno nuevo, basado en una nueva idea de desarrollo, en la cual las relaciones entre las personas, con otros seres vivos y con su medio, sean el centro. Un nuevo paradigma de desarrollo donde dejemos de confundirlo sólo con generación de riqueza y tecnología, para transitar a una nueva idea que integre el bienestar, la armonía y la igualdad. Es tiempo de dejar de pensar que todo está al alcance del ser humano para hacer y deshacer; es tiempo de darnos cuenta que el explotar a otros y a todo lo que nos rodea está acabando con nosotros. Es tiempo de darnos cuenta que en el largo plazo, las consecuencias son mayores a los beneficios. Es tiempo de empezar a ser más humanos, con todo y con todos. Sólo así, cuestionando, repensando, destrozando y replanteando nuevas ideas sobre viejos conceptos, podemos empezar a poner el foco en lo importante y empezar a ser consecuentes con lo verdaderamente importante.

Claudia Wittig Rosales, feminista y antiespecista ...


Maestra en Innovación Social por la Universidad del Danubio (Austria) y Licenciada en Ciencia Política por el Tec de Monterrey. Profesora de la Escuela de Humanidades y Educación en el Tec de Monterrey Región Cdmx. Ha trabajado en Investigación en Ciencias Sociales, en temas como democracia y elecciones. También Organizaciones de la Sociedad Civil y Empresas Sociales en temas de pobreza, desigualdad, asentamientos humanos populares e inclusión financiera.

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